mar 21

No es posible alegar derecho de retención como título para evitar el desahucio por precario porque se hayan realizado mejoras en el inmueble poseído

El desahucio por precario es uno de los procedimientos que más conflictos plantean, sobre todo en casos como el que analiza esta sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado 7 de marzo de 2018 (STS, 123/2018, Rec. 2821/2015). Se trata del desahucio promovido por los dueños de la edificación (vivienda en planta superior y local en planta baja dedicada a negocio) contra la que fue su nuera, que venía ocupando el inmueble tras su divorcio con el hijo de los demandantes.

La autorización para habitar la vivienda fue otorgada por los dueños para su hijo y su pareja, sin pagar cantidad alguna. Tras el divorcio del hijo, la nuera ostentaba el derecho de uso según la sentencia de divorcio. El Juzgado de Primera Instancia dio la razón a los demandantes, estimando la acción de desahucio y considerando que las obras de mejora realizadas por el bien, poseído en precario, no justifican el derecho de retención del artículo 453 del Código Civil.

Este artículo señala expresamente:

«Los gastos necesarios se abonan a todo poseedor; pero sólo el de buena fe podrá retener la cosa hasta que se le satisfagan.

Los gastos útiles se abonan al poseedor de buena fe con el mismo derecho de retención, pudiendo optar el que le hubiese vencido en su posesión por satisfacer el importe de los gastos, o por abonar el aumento de valor que por ellos haya adquirido la cosa.»

La Audiencia sí consideró la existencia de un derecho de retención

Formulado recurso de apelación, la Audiencia Provincial de Granada, en sentencia de 19 de junio de 2015, sí consideró que existía el derecho alegado y desestimó la pretensión de desahucio. Para ello razonó que a su entender el derecho de retención sí puede ser título de posesión, y no solo una garantía para el cobro de lo debido, y en este caso legitimaba a la ocupante evitando el desahucio. Se había acreditado la realización de obras diversas de mejora y conservación en el inmueble, como cambio de cubiertas del edificio e incluso la construcción de una piscina. Y todas estas obras fueron consentidas y autorizadas por los dueños a su hijo y nuera para adecuar el inmueble a sus necesidades; no había pues mala fe de la ocupante, y no podía decirse que las obras fuera de escasa cuantía.

El TS puntualiza: la retención de la cosa únicamente puede reconocerse en el poseedor con título, pero no en el precarista que carece de título

Según indica la Sala del Supremo al resolver el recurso de casación interpuesto contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial, es doctrina de la Sala de lo Civil que el derecho de retención de la cosa sólo puede reconocerse en el poseedor con título (poseedor civil), pero no en el precarista que carece de título y goza tan solo de la mera tenencia de la cosa.

Por eso No puede retener ésta en su poder por los gastos que hubiera realizado en ella. La nuera no posee la vivienda con título, sino que la autorización para que ella y su hijo habitaran en la misma, respondía a una “concesión graciosa” de los padres, esto es por mera liberalidad. Esto supone, según la Sala que su ex nuera es una precarista, sin título y por tanto no puede ejercer el derecho de retención. En conclusión: «el derecho de retención en atención a los gastos realizados en la cosa poseída en precario no puede considerarse -conforme al artículo 453 del Código Civil – como título suficiente a efectos de evitar el desahucio por precario, porque dicho título no se confiere al mero poseedor de una finca que ha perdido su título, sino que solo se reconoce al que posee de buena fe y con título.»

Por tanto, la sentencia de la Audiencia Provincial es revocada, y confirmada la del Juzgado de Primera Instancia, que declaró haber lugar al desahucio solicitado.

20-3-2018 | Wolters Kluwer

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